Especiales ambientales

EL FRÍO Y LOS SERES VIVOS

02. Adaptaciones de las aves

En las ciudades por ejemplo, podemos observar a las aves urbanas que, cuando llega el frío comienzan a surcar el cielo volando hacia otros lugares más cálidos, fenómeno conocido como migración.

Pero muchas especies no emigran y se quedan todo el invierno entre nosotros, y para resistir las bajadas de temperatura han desarrollado comportamientos específicos, entre los que destacan:

  • El ahuecamiento de las plumas para crear bolsas de aire e incrementar el aislamiento.
  • Exponerse a la radiación del sol durante los días soleados para captar el calorcito.
  • Agruparse en bandos numerosos durante la noche para compartir el calor.
  • Dormir cerca de lugares donde se mantenga cierto calor residual de la luz del día, por ejemplo cerca del tronco o cerca de superficies oscuras.

Y DE AHÍ EL FAMOSO REFRÁN… “CUANDO EL GRAJO VUELA BAJO HACE UN FRÍO DEL CARAJO”

El grajo

Y es que el famoso grajo (del latín Corvus frugilegus) es una de esas especies que modifica su conducta en cuanto bajan las temperaturas. En este caso, su vuelo disminuye en altura para aprovechar las corrientes de aire caliente (más cercanas a la superficie terrestre) ya que el frío las “comprime” dificultando su vuelo.

Otras adaptaciones físicas que podemos encontrar en las aves son:

  • Incremento del plumaje con plumas adicionales durante la muda post-nupcial.
  • Patas cubiertas de escamas para minimizar la pérdida de calor.
  • Acumulación de reservas de grasa que además de servirles como aislante son una fuente de energía adicional para generar calor.

Algunas aves que habitan en ambientes extremos, han desarrollado la capacidad de entrar en un estado de Torpor o semiletargo, mediante el cual reducen su metabolismo y bajan su temperatura corporal, por lo que requieren menos calorías para mantener el calor necesario para sobrevivir.

¡PUEDEN DISMINUIRLA HASTA APROXIMADAMENTE LOS 15ºC!

Otras técnicas también conocidas, son las utilizadas por los pingüinos:

Los Emperador, especie que habita en la Antártida, forman un grupo compacto entre varios individuos y cada minuto aproximadamente los que se encuentran en el exterior comienzan a adentrarse lentamente (casi ni se ve) y de manera coordinada hacia el centro del grupo para ir entrando en calor.

Los investigadores describen este movimiento como una “Ola” armónica.

En el siguiente vídeo a cámara rápida, podéis observar este fenómeno, en el que participan centenares de individuos: https://www.youtube.com/watch?v=7_Zcr3tk9e4

Pingüinos Emperador

Anterior: El frío y los seres vivos

Siguiente: Los osos polares, expertos en el frío

Cerrar [X]Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y recopilar datos estadísticos sobre hábitos de navegación. El uso de cookies es necesario para la notificación de incidencias. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies